Sí, las hay. No vamos a decir que no sirven — sí vale la pena entender qué cambia, porque en una herramienta jurídica el precio refleja sobre todo cuánto contenido hay adentro y de dónde salió.
Las cuatro preguntas que conviene hacerle a cualquier herramienta
No «cuántos documentos tiene», que es fácil de inflar, sino:
- ¿De qué instancias son los fallos? Lo de la Corte Suprema está publicado y ordenado: lo tiene casi todo el mundo. Lo difícil, y lo que define tu caso, es la primera instancia y la apelación.
- ¿De cuántas circunscripciones? Si litigás en Ciudad del Este o en Encarnación, un corpus solo de Asunción no te sirve.
- ¿Podés abrir el fallo completo, o solo un resumen? Un resumen no se cita.
- ¿Te dice quién lo firmó? Sin los magistrados, no podés saber cómo viene resolviendo el que tiene tu caso.
Hacé esas cuatro preguntas en los dos lados y la comparación se ordena sola.
Lo que cuesta la diferencia, en concreto
El precio exacto de cada plan está en www.legaltax.com.py/precios. Si estás comparando contra algo más barato, lo que conviene mirar es qué incluye cada uno.
Lo que de verdad pesa es cuánto vale entrar a una audiencia sabiendo cómo viene fallando ese juzgado sobre tu tema, contra entrar sin saberlo.
Probalo antes de decidir
No hay permanencia mínima ni renovación automática. Podés tomar un solo mes, buscar tus propios casos adentro —los de tu juzgado, tu circunscripción, tu materia— y decidir con la plataforma vista por dentro. Si no te rinde, simplemente no volvés a abonar.
Es la única forma de comparar que no depende de lo que cada uno diga de sí mismo.